lunes, 23 de marzo de 2009


Un poco de altura de miras, dignidad, sólo un poco, un poco de papel a cuadritos y un lápiz sin tapa.
Para las palabras cuidadas sólo hay una alternativa, cuidarlas hasta que florezcan, hasta que aparezcan solas, atrevidas, explosivas y vulnerables, algo así como la rabia o el pudor, no puedo jugar a ganador con ellas, pues siempre es pelea perdida y como de perder nacen las convicciones, sólo asumo la derrota.
Ya no sé qué escribir, ya no sé de que cursi luna penden estos hilos de siempre, ya no sé porqué no hay palabras en reposo, ni siquiera las hay por si acaso, entonces busco entre antiguas motivaciones, desamparos clásicos, amores perdidos, retornos fallidos, distancias y azules inventados, por último batallas ganadas, nada que un papel a cuadritos pueda detonar.
Entonces me quedo con esto, con la intención de la intención y mientras armo mi maleta, deliro con un pacífico desconocido, con carreteras e historias, con pedazos de cielo que de seguro llenarán mis ganas, las ganas viejas, viejas porque así lo decido de vez en cuando.
Sólo de vez en cuando

miércoles, 18 de marzo de 2009


Después de interminables jornadas, agotadoras jornadas de trabajo intenso, como la obrera de las comunicaciones que soy….sin descanso ni tregua, me doy permiso y desempolvo la maleta, a Río de Janeiro los pasajes.
7 días y sus noches, en posición horizontal, caipiriña, sin otra preocupación que mantener un bronceado parejo, despertando con la puesta de sol y como único referente de la hora, el molesto sonido de las olas…
Amo cuando tengo algo que contar...de seguro extrañaré el aroma a oficina...

martes, 3 de marzo de 2009


Bastante lejos me queda el camino de retorno, de retorno a casa, a mi casa, entonces se me trunca el paso y mi sentido de referencia vuelve y vuelve a su torpeza.
Para retornar a casa falta, falta sólo un poco y me cobijo en esa idea y descanso en la convicción de que finalmente allí despertaré, allí y el olor de mi madre, mi padre.
El tiempo sugiere que el paso anda lento, que no es lo esperado, que finalmente los colores no cambian, que así es, así debió ser, que queda la sutil insinuación de que ya retornaré a casa.

Así me quedo, medio anestesiada, medio confundida. me quedo a la espera..

jueves, 29 de enero de 2009


Lo siento y mil lo siento…
ya parecía que el pacífico y su furia estaban lejos, tan lejos que de poco preocuparme se me olvido que en realidad lo sueño lejos, pero está en la punta de mi nariz y mis huesos, que de tanto ignorarlo se metió de nuevo en la piel, así como es, escurridizo, asolapado y mentiroso.
Esa mala costumbre de rozar el frío, la pobreza, de rozar lo mínimo para reinventarme. Dónde está el letrero qué dice: siga la flecha,,,,sólo sígala, no pare, no tenga curiosidad, no malgaste el tiempo, no pregunte lo que ya preguntó cuando había que preguntar, no se crea infalible, solo siga la flecha, cállese de una vez y siga adelante.
Siga adelante porque duele menos, crea sin condiciones que duele menos, aunque le parezca una soberana mentira, crea que de verdad duele menos, porque sus mil intentos le anteceden, porque en sus mil intentos siempre dolió más, dolió más perderse de la flecha….no sea testaruda…sólo siga…. la flecha..

lunes, 26 de enero de 2009


Sigo trabajando, trabajando mientras las tropas se fueron detrás de sus merecidas vacaciones, aunque de merecidas me regalo el beneficio de la duda, no me hago cargo de medallas ajenas, ni siquiera de las mías….
Pero bien, ya partieron y me encuentro de frente con la primera la sorpresa del año, no, la segunda… “la oficina en su esplendor”, sola, callada, recién descubro sus recovecos y su color mantequilla de maní, ahora sé que emite ruidos y mientras le sigo la huella a los duendes, me tomo un café, uno que sabe a mañanas apuradas, reuniones, que sabe a eficiencia y eficacia de libros, que sabe a apuro y trato de lidiar con el sabor y acostumbrarlo a los pequeños enanitos, esos que hacen de verdad la pega y entre los dos, bajarnos del trono……..soy solo una pequeña en una gran oficina que sabe y huele a mantequilla de maní…

lunes, 19 de enero de 2009


Tengo mochilas despachadas y con direcciones, por lo tanto me quedo limpia de cargas, las sobrecargas fueron las primeras en solicitar arribo y si, les di permiso, se fueron sin escándalo, tan candidas como lo fueron siempre…
Me quedo con mi formato inalterable, mi pedazo de pantalla y mi retomar, mi retomar de siempre.
Aquí estoy, con la intención de seguir escabullando y escabullándome….aunque no haya diferencia entre ambos conceptos…..

jueves, 8 de enero de 2009


Hoy me volverás a leer, hoy que me he había propuesto inventar una larga y tediosa historia, surge una tediosa pero no inventada. Salía de la oficina, exhausta, pero de verdad exhausta, con la imagen de mi cama, en realidad de mi almohada blanca con flequitos, el control remoto, una leche tibia y los zapatos tirados a cada extremo del departamento. Recogí mis cosas, salgo al estacionamiento, subo al auto, enciendo un cigarro y el motor murió como mis dulces e inocentes pretensiones de holgazanear. Siempre se piensa que el segundo intento será el regalo del día y que el motor rugirá augurando la dulce tarde, el tercer intento se sostiene aun en esa fe inocentona, pero el cuarto, el cuarto intento transforma la cara, las ganas y al mundo. Batería, petróleo, luces, mañas, en fin, podía ser cualquier cosa y no pretendo descubrirlo…estoy sentada en mi oficina, si, de la misma que salí hace ya una hora, escribiendo sandeces y soñando con mi cama,,,,,y un pequeño rugido inocente que me diga,,si Soledad, ahí vamos.