A ver, no es mi costumbre dejarlos con la incertidumbre,,,pero acaso no es romántico imaginar un desenlace,,,,y de paso nos hacemos famosos,,,,,
Entonces, el protagonista, los anónimos y otros,,podrían terminar el cuento,,,,,,,,,no es mala idea pues estoy bastante bloqueda por esos días,,,,,y me gustaría ver un final para esta particular historia,,,así que espero paciente
Soledad
lunes, 30 de abril de 2007
viernes, 20 de abril de 2007
su historia señor,,,,
Llevaba una camisa blanca, demasiado pequeña para su cuerpo, para su voz, para sus quinientas cuatro dudas y tres certezas. Una camisa demasiado pequeña para cubrir su profusa vanidad, pequeña para meter en ella la magia de sus intentos.
El atuendo le cubría como una manta tiesa e imprecisa, mientras caminaba por esos pasillos de cementos milenarios que atrapaban mil voces ya dormidas, más su inquieta voz que luchaba por no dormirse aún.
Con una mochila a cuesta y su lapicera dispuesta, dispuesta a desafiar y retratar cuanto fuese necesario para sacar al aire esa inquietante Caja de Pandora que traía por convicción.
Sigue caminando y su mirada se detiene siempre en el mismo punto, un pasillo junto a una pequeña escalera frente a los prados de su universidad, cómo si aquel ejercicio fuese un rito estricto y necesario. Demora el paso y sigue observando, porque espera que en ese rincón de fábulas algo haya cambiado y ese sea el aviso para reafirmar que ese es el día, que ese es el "gran día".
Sin embargo, todo sigue allí, el mismo rincón, las mismas escaleras, el mismo color. Está todo en su lugar, aquella guarida inmóvil le advierte que nada hay distinto al día anterior, ni a los meses anteriores, entonces sigue su camino con una evidente tranquilidad, porque aunque busque incesante ese aviso, sabe que el día en que aparezca, aparecerá también un desafío que cambiará su vida y ante esa convicción, este príncipe de ojos cálidos, sabía que tendría que responder, no existía otra alternativa.
Camino hacia su aula, nota que el piso cruje y que la luz es menos tenue que ayer, pero aquello es parte de su rutina para convertir el día en uno distinto al anterior, a veces no sabe si esos atisbos nacen de su imaginación o en realidad los días le regalan detalles, detalles sólo suyos.
Llega a casa, las paredes blancas, unas reglas, la lámpara dispuesta a ser cómplice de su inventiva y una cerveza, eran el comienzo de su batalla, el comienzo después de largas horas de buscar fuera sin buscar, del cansancio que le generaba sentir el vacío luego de conversaciones llenas de códigos que él no quería descifrar, pero finalmente llega a casa y sabe que el reencuentro con su rincón le hará llorar, quizás le confortará, le hará reír, pero siempre le recordará que está solo y esa convicción le lleva nuevamente a volar sobre ese pasadizo que le espera con un aviso, toma entonces fuerzas y vuelve a creer, vuelve a creer que mañana será un buen día, quizás sea el día… su gran día.
Mientras avanza hacia su clase, aun envuelto en el prolijo rito de observar ese rincón frente a la arboleda, siente una comezón en las manos, sus piernas se debilitan y mientras más fija su mirada, más entiende que algo distinto hay. Su estómago se convierte en un nudo que jamás sintió, no puede ni sabe identificar que le sucede, no alcanza a dimensionar el estremecimiento y la dulzura de lo que allí esta pasando.
Detiene el paso totalmente y entre el impacto de esas mil sensaciones trata de retener ese segundo, ese segundo antes de que su historia de un vuelco....
Mañana continua....
El atuendo le cubría como una manta tiesa e imprecisa, mientras caminaba por esos pasillos de cementos milenarios que atrapaban mil voces ya dormidas, más su inquieta voz que luchaba por no dormirse aún.
Con una mochila a cuesta y su lapicera dispuesta, dispuesta a desafiar y retratar cuanto fuese necesario para sacar al aire esa inquietante Caja de Pandora que traía por convicción.
Sigue caminando y su mirada se detiene siempre en el mismo punto, un pasillo junto a una pequeña escalera frente a los prados de su universidad, cómo si aquel ejercicio fuese un rito estricto y necesario. Demora el paso y sigue observando, porque espera que en ese rincón de fábulas algo haya cambiado y ese sea el aviso para reafirmar que ese es el día, que ese es el "gran día".
Sin embargo, todo sigue allí, el mismo rincón, las mismas escaleras, el mismo color. Está todo en su lugar, aquella guarida inmóvil le advierte que nada hay distinto al día anterior, ni a los meses anteriores, entonces sigue su camino con una evidente tranquilidad, porque aunque busque incesante ese aviso, sabe que el día en que aparezca, aparecerá también un desafío que cambiará su vida y ante esa convicción, este príncipe de ojos cálidos, sabía que tendría que responder, no existía otra alternativa.
Camino hacia su aula, nota que el piso cruje y que la luz es menos tenue que ayer, pero aquello es parte de su rutina para convertir el día en uno distinto al anterior, a veces no sabe si esos atisbos nacen de su imaginación o en realidad los días le regalan detalles, detalles sólo suyos.
Llega a casa, las paredes blancas, unas reglas, la lámpara dispuesta a ser cómplice de su inventiva y una cerveza, eran el comienzo de su batalla, el comienzo después de largas horas de buscar fuera sin buscar, del cansancio que le generaba sentir el vacío luego de conversaciones llenas de códigos que él no quería descifrar, pero finalmente llega a casa y sabe que el reencuentro con su rincón le hará llorar, quizás le confortará, le hará reír, pero siempre le recordará que está solo y esa convicción le lleva nuevamente a volar sobre ese pasadizo que le espera con un aviso, toma entonces fuerzas y vuelve a creer, vuelve a creer que mañana será un buen día, quizás sea el día… su gran día.
Mientras avanza hacia su clase, aun envuelto en el prolijo rito de observar ese rincón frente a la arboleda, siente una comezón en las manos, sus piernas se debilitan y mientras más fija su mirada, más entiende que algo distinto hay. Su estómago se convierte en un nudo que jamás sintió, no puede ni sabe identificar que le sucede, no alcanza a dimensionar el estremecimiento y la dulzura de lo que allí esta pasando.
Detiene el paso totalmente y entre el impacto de esas mil sensaciones trata de retener ese segundo, ese segundo antes de que su historia de un vuelco....
Mañana continua....
lunes, 16 de abril de 2007
Rodrigo
Creo que su lema siempre fue “Para llegar a casa falta, siempre falta un poco más y en ese trance, la vida suele llenarse de matices que jamás definirán su verdadero color, no lo harán hasta que ese conocimiento duela en el alma”.
Lo estricto es que el dolor enseña, las perdidas nutren y la felicidad es el resultado de esas mierdas y pesares,,,, la tranquilidad es el resultado, la comunión es el resultado, finalmente algo debe resultar de este flagelo voluntario, porque sus ojos lánguidos y brillantes están llenos de respuestas a las que les tiene miedo, les tiene pánico...porque si resuelve alguna de ellas, estará resolviendo una parte de su vida y su agonía de niño urgente no quiere despegar de allí, esa búsqueda quiere eternizarse en su rostro de ángel, porque a pesar de su pesar le ha dado resultado. Porque a pesar de su pesar, sabe que genera estas letras, porque a pesar de su pesar sabe que sigue allí, dando vueltas en las cabezas de quien elegió con pinzas,,,,,,,,
Dé quién hablo???........
Hablo del viajero incansable,,,,,,,,
Hablo de ti Rodrigo,,,,,,,,,,
,,,,,estoy en tu historia y quiero seguir estándolo,,,,,
Lo estricto es que el dolor enseña, las perdidas nutren y la felicidad es el resultado de esas mierdas y pesares,,,, la tranquilidad es el resultado, la comunión es el resultado, finalmente algo debe resultar de este flagelo voluntario, porque sus ojos lánguidos y brillantes están llenos de respuestas a las que les tiene miedo, les tiene pánico...porque si resuelve alguna de ellas, estará resolviendo una parte de su vida y su agonía de niño urgente no quiere despegar de allí, esa búsqueda quiere eternizarse en su rostro de ángel, porque a pesar de su pesar le ha dado resultado. Porque a pesar de su pesar, sabe que genera estas letras, porque a pesar de su pesar sabe que sigue allí, dando vueltas en las cabezas de quien elegió con pinzas,,,,,,,,
Dé quién hablo???........
Hablo del viajero incansable,,,,,,,,
Hablo de ti Rodrigo,,,,,,,,,,
,,,,,estoy en tu historia y quiero seguir estándolo,,,,,
Para Alnino
Para comenzar una historia se necesitan largas horas de enfrentamientos, esas horas de insomnio y el mal genio son los síntomas de esta manía de sentirnos distintos y concluir, después de un tiempo prudente que siempre pudo haber sido mejor, unas comas más, unas menos, palabras que pudieron ser otras.
Así nace una historia, en particular esta historia. No es fácil obviar que también será un regalo para quien, en esta ocasión lo leerá y no siempre es tan estricto, es solo que desde acá, al otro lado del mundo, trataré de robarle historias, historias quizás venideras a Albert........el príncipe, el ladrón, el mago, el mendigo o el extraño, pero finalmente el protagonista,,,,,,a quien aun no conozco, pero quien ya tiene una historia.
Alnino será su nombre..... y ya tiene rostro.
estoy en ello......paciencia
Así nace una historia, en particular esta historia. No es fácil obviar que también será un regalo para quien, en esta ocasión lo leerá y no siempre es tan estricto, es solo que desde acá, al otro lado del mundo, trataré de robarle historias, historias quizás venideras a Albert........el príncipe, el ladrón, el mago, el mendigo o el extraño, pero finalmente el protagonista,,,,,,a quien aun no conozco, pero quien ya tiene una historia.
Alnino será su nombre..... y ya tiene rostro.
estoy en ello......paciencia
Papá
Historias de valientes caballeros, de héroes milenarios, de poetas y adoquines sin fin. Historias de viejos marinos y viejos con botellas de tinto llenas de mil preguntas, de sonrisas y pedales, historias de paciencia...de infinita paciencia, de flores marchitas y aquellas brillantes, de promesas, de nietos y monos de nieve, historias de cuevas, de augurios y de eternas caminatas, historias de mar.
Historias que acompañan su limpia mirada, su sonrisa acogedora, su caminar de príncipe en trance, su única palabra, aquella que es verdad...simplemente porque él es verdad, esa palabra que es sólo mía, aquella que me calma, que me enseña mares legendarios, aquella que es promesa y futuro, aquella que hurga en el barro de niño, en las polquitas, en islas desafiantes, historias de cerros, de vocales, de cuentos que también compartió antes que yo llegara, aquellas historias que son también mis historias.
Entonces aparece calmo, aparece como un gigante imperturbable con sus miedos cotidianos que no lo destruyen, que sólo asustan su mirada pero que no roban su magia, que no roban la palabra precisa, esa mirada que vislumbra infinitos futuros, esa mirada que no permite dobleces, simplemente porque no los conoce.
Aparece nuevamente mi héroe, con un nuevo cuento, con una radio galena que alcanzaba mi mundo, con su mano gigante y eterna que protege mi memoria y mis dudas, aparece con sus ojos llenos de preguntas, llenas de certezas. Aparece como el hombre que marcó mis pautas, el hombre sabio y niño, el hombre vulnerable y valiente, aquel que plasma en un leño un mundo, aquel que deja sus temores grabados en secretos lugares, que son sólo sus lugares.
Y entonces emerge de pronto un mundo que no nos pertenece, un mundo de gigantes tristes, y veredas con murallas de espinas y aquel hombre de nariz judía duda, siente miedo, se detiene y quiere seguir detenido.....pero mi héroe no sabe de miedos aunque amenacen su almohada todo el tiempo, siente que no puede, sin embargo es capas de mirar con verdad, es capas de tomar mi mano y el miedo se desvanece, es capas de abrir mil puertas,,,mi héroe es capas de abrasar al mundo porque no tiene deudas y aquellas que son de billetera sólo son detalles.
Historias que acompañan su limpia mirada, su sonrisa acogedora, su caminar de príncipe en trance, su única palabra, aquella que es verdad...simplemente porque él es verdad, esa palabra que es sólo mía, aquella que me calma, que me enseña mares legendarios, aquella que es promesa y futuro, aquella que hurga en el barro de niño, en las polquitas, en islas desafiantes, historias de cerros, de vocales, de cuentos que también compartió antes que yo llegara, aquellas historias que son también mis historias.
Entonces aparece calmo, aparece como un gigante imperturbable con sus miedos cotidianos que no lo destruyen, que sólo asustan su mirada pero que no roban su magia, que no roban la palabra precisa, esa mirada que vislumbra infinitos futuros, esa mirada que no permite dobleces, simplemente porque no los conoce.
Aparece nuevamente mi héroe, con un nuevo cuento, con una radio galena que alcanzaba mi mundo, con su mano gigante y eterna que protege mi memoria y mis dudas, aparece con sus ojos llenos de preguntas, llenas de certezas. Aparece como el hombre que marcó mis pautas, el hombre sabio y niño, el hombre vulnerable y valiente, aquel que plasma en un leño un mundo, aquel que deja sus temores grabados en secretos lugares, que son sólo sus lugares.
Y entonces emerge de pronto un mundo que no nos pertenece, un mundo de gigantes tristes, y veredas con murallas de espinas y aquel hombre de nariz judía duda, siente miedo, se detiene y quiere seguir detenido.....pero mi héroe no sabe de miedos aunque amenacen su almohada todo el tiempo, siente que no puede, sin embargo es capas de mirar con verdad, es capas de tomar mi mano y el miedo se desvanece, es capas de abrir mil puertas,,,mi héroe es capas de abrasar al mundo porque no tiene deudas y aquellas que son de billetera sólo son detalles.
sábado, 14 de abril de 2007
Tiempo de bichos

Recuerdo patente que a los 20 años los resfriados, los malestares, las buenas costumbres, las camisetas de algodón, las panties gruesas, las vitaminas C, el frío, el calor, los amores esporádicos y el respectivo sufrimiento que duraba lo que un estornudo, eran parte de lo cotidiano y esa era la rutina, la que hoy, con unos añitos más, me parece una locura absolutamente insostenible....
Los recuerdos disfrasados de nostalgia no vienen a propósito de nada,,,invaden porque estoy totalmente resfriada y los bichos que dan vuelta a su antojo por mi cuerpecito, recienten mi ánimo....hace un rato pensaba que de a poco se pierde la costumbre de ignorar los avisos urgentes del cuerpo.......antes sólo era un resfriado, eso, un simple resfriado, era cuestión de horas para que desapareciara la tos y si no desaparecía no importaba porque no lo notaba, no me influía en lo absoluto, no me asustaba, los remedios y el doctor eran impensados,,,,,
Bueno, hoy estoy con una bufanda de algodón para que no me de alergia algún tipo de lana, tomo cada 8 horas un antinflamatorio y cada 12 un antibiótico, entre medio vitamina C y hierbas pectorales. Ya empiezo a identificar el nombre de los remedios y para qué sirven, incluso tengo en mi departamento un botiquín con termómetro incluido y pago mensualmente un servicio de visitas médicas a domicilio (por si acaso), ¿Por si acaso qué?.....
Pensaba entonces, será acaso, una especie de detonador biológico que hace de los achaques a los 30 y después de ellos, que los síntomas vengan a desafiar el equilibrio normal, que conviertan un resfriado en 3 días de cama, dolores musculares y mal genio.......o será que mi cerebro y sus neuronas asumen que estoy, quizas, en la mitad de mi vida y que me puedo morir incluso de un resfriado e inconcientemente ven resfriados donde no los hay,,,porque yo les aseguro, como dije antes, que a los 20 y tantos, los resfriados no existían,,,,,eran parte de la imaginación de los viejos,,,
La conclusión es entonces ¿quiero volver a los 20?...........La respuesta es clarísima, "NO".
Me gusta sentir que mi cuerpo da avisos porque quiere que lo cuide, me gusta saber el nombre de los remedios y para qué sirven, prefiero un buen vino, de un buen año, acompañado de una exquisita cena, prefiero invitar a los amigos y dejar las clásicas cuchas veinteañeras, y que esos amigos sean más, mucho más que compañeros de juerga, prefiero viajar en avión y no hacer dedo, prefiero dormir en una cama con un colchón con nombre y apellido, prefiero llegar a casa apuntando con el dedo la alarma del auto que apuntar para subir a la micro,,,,,,,en definitiva,,,prefiero estar 3 días en cama, resfriada a morir, pero disfrutando la solides de la sabiduría que me dieron los años,,,,,,eso no lo tranzo, no lo cambio y dificilmente lo comparto........TODO TIENE SU TIEMPO,,,TODOS TENEMOS NUESTRO TIEMPO,,,,,,,,,,
BYE A LOS 20......WELCOME 30......ACHISSSSSS
viernes, 13 de abril de 2007
Olvidé mi contraseña
Suele pasarme los días de lluvia, y es patológicamente cursi, pero si, olvido mi contraseña, mis modales, olvido que un punto fijo "no es la vida"....
Abro el closet y siempre es ropa oscura la que elijo, amarro mi pelo, tomo el bolso más cómodo y menos estético y salgo,,,,,y sigo olvidando para qué, para qué todo, porqué todo,,que se yo,,,,
Y no es que tenga tendencias suicidas ni nada por el estilo, pero de vez en cuando, sobre todo cuando siento que los pies se congelan y las gotas no tranzan en mi cara, sigo olvidando,,,,
Es más,,,,estoy frente a la pantalla y aun no identifico hacia donde voy,,,y es presisamente porque lo olvide,,,,
Eso si,,,nunca olvido cepillarme los dientes y tomar un café cargado mirando por la ventana,,,segura de que será un día inolvidable,,,,,
Abro el closet y siempre es ropa oscura la que elijo, amarro mi pelo, tomo el bolso más cómodo y menos estético y salgo,,,,,y sigo olvidando para qué, para qué todo, porqué todo,,que se yo,,,,
Y no es que tenga tendencias suicidas ni nada por el estilo, pero de vez en cuando, sobre todo cuando siento que los pies se congelan y las gotas no tranzan en mi cara, sigo olvidando,,,,
Es más,,,,estoy frente a la pantalla y aun no identifico hacia donde voy,,,y es presisamente porque lo olvide,,,,
Eso si,,,nunca olvido cepillarme los dientes y tomar un café cargado mirando por la ventana,,,segura de que será un día inolvidable,,,,,
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