viernes, 1 de agosto de 2008

SSSSSHHHHHHHHHHH


De qué tamaño son las palabras?
Del porte de una casa?,
Pequeñas como sus letras?..
Cuánto miden la palabras?
Kilómetros, miles de kilómetros?
O un milímetro hacia el ojo?
Me pasa que de tanto hablar pierdo el norte y escojo dejar de hablar y quedarme con ese norte. Es simple, tengo intenciones de hacer y esas intenciones son sensatas, parten desde mis ganas y proyecciones, luego las manifiesto, las dejo expresas cuando digo, y llenas de errores ortográficos en mis libros de notas, las dejo incluso acá. Quedan adheridas a tus oídos, sus oídos, los oídos. Pero escojo hoy dejar de hablar, dejar de escribirlas y tomar las riendas, aprender a caminar más rápido o porqué no, aprender a flotar, flotando igual se avanza y son varios kilómetros los que necesito andar.
Te has dado cuanta que uno se ve más linda callada?...si hasta parece que uno es inteligente..

martes, 29 de julio de 2008


Y pasan y pasan y pasan los días y sigue haciendo frío
Pasan los días y se me acaban los argumentos
Pasan los días y la dislexia se pronuncia y equivoco la derecha e izquierda
Pasan los días y mi nombre me hace total sentido
Pasan los días y no hay uno en que no revise el mapa
Pasan los días y sigue haciendo frío…

Qué pasa con tus días?

domingo, 27 de julio de 2008

LA FAMIIIILIA


Veía por undécima vez la trilogía del padrino, cuando me dormí antes de que le besaran la mano al último de los capos,,,,desperté entre gritos de auxilio, un bombardeo de groserías y ruidos interminables de bocinas pidiendo ayuda,,,me asomo por la ventana y justo frente a mi balcón una escena de antología, dos hermanos dándose puñetazos como enajenados, llega el tío a separarlos y uno de ellos, el de camisa negra, le increpa al pelao (así le decían al tío), que se haya metido con su mamá, escucha el otro hermano y le da de trompadas al pobre hombre, entre los dos lo tienen en el suelo en una confusión de patadas en la cara y el estómago, cuando en eso llega la mamá de ambos hermanos y los trata de separar, pobre inocente señora, sólo alcanzó a ver un empujón que la dejó sentada en la berma,,,yo seguía impávida mirando desde mi ventana. Pensé en llamar a carabineros, pero en peleas de familia no me meto, además que el material que me estaban regalando era eso, un regalo.
A esa altura y entre tanto grito ya me sabía el nombre y apellido de cada miembro de la familia, debo reconocer que mi juicio me decía sin cesar que me fuera a la cama y dejará de copuchar como vecina de población, pero insisto, soy periodista, eso se lleva en las venas.
Pasó que llegó el primo mayor (Ignacio) y trató de sacar a su tío de la zumba del año, pero fue imposible porque uno de los hermanos la agarró con él…en fin, conté 9 personas (todas estaban en un bautizo ABC1, a juzgar por la ropa y el lugar de la ceremonia…conclusiones básicas de un buen reportero).
Entre gritos de la mamá, tía, amigo cobarde que se queda mirando, tío que salió pillado, hermanos sin camisa, etc etc, llegan los carabineros y en dos segundos la calle queda en completo silencio, se acerca el tío viejo, de profesión abogado y resuelve el tema en un par de minutos, firma una especie de carpeta blanca, le da la mano a los dos carabineros y estos se van…
La pelea se enciende de nuevo, pero esta vez y sintiéndose inmune, la familia va con todo, ya son 12 los que están frente a mi depto, pero de pronto y de la nada aparece el primo símbolo de la familia (siempre hay uno), toma de un brazo al hermano de camisa negra, le dice algo al oído y lo sube a una camioneta roja, hace lo mismo con los 3 que quedaban peleando, sin hacer mayor esfuerzo, parsimonioso, recatado, sin que se le moviera un centímetro su corbata y su traje gris perla, los deja a todos sentados en el vehículo,,,se acerca la mamá de los hermanos que iniciaron la pelea, lo abraza fuerte y lo besa en la mejilla.
Pues ahí terminó la película…tuve frente a mis ojos el último beso en la mano al padrino,,el que me perdí por quedarme dormida y rescaté por curiosa.

sábado, 26 de julio de 2008

ESTA ES LA ESCENA




Son casi las 5 de la tarde, estoy en mi pieza, siempre las cortinas abiertas y un pedacito del Parque Ecuador se asoma, hace muchísimo frío, falta solo un poco para que abran las calderas en el edificio y pueda encender la calefacción central, mientras tanto me las bato con una estufa eléctrica, lo menciono porque el frío de verdad cala los huesos. Traigo puesto mi gorro naranja, tomó un café cargadísimo y preparo las clases que tengo que dictar el lunes.
Me pediste que te contara en qué estaba, no se me ocurre nada mejor que describirte esta escena, supongo que no te referías a eso cuando me lo preguntaste, pero te darás cuenta de a poco que sí hay una historia detrás.
Es sábado querida amiga, es sábado y estoy en casa, como casi todos los sábados, es el panorama que elijo, bueno, quizás haya uno mejor, pero de seguro, estoy demasiado lejos de él.
Te extrañará que el frío sea un problema, porque nunca lo fue o si lo fue ayer, no lo noté, simplemente lo ignoraba, pues ahora me coarta cualquier plan, ánimo y la piel,,,debe ser el calentamiento global o que la suma de los años baja la temperatura, o que definitivamente mi organismo y la naturaleza me están gritando descaradamente que me tengo que cambiar de casa, región y vida,,,me parece que la naturaleza es sabia, no crees?. Bueno, allí está la respuesta a tu pregunta,,,en eso estoy, considerando que el frío no es el único que me da referencias de que quizás ya es hora….hora de partir…
Ya ves, allí esta la historia,,,allí está tu respuesta,,,
Ya ves, sí había algo que decir...
Ya ves...

jueves, 24 de julio de 2008




Hay simples detalles que marcan la diferencia, es una frase vieja, manoseada, extensa y de batalla, definitivamente una frase de batalla. Pero cuando te topas con un “detalle simple” y de verdad notas “la diferencia”, te haces parte de los clichés y te entregas al placer culpable de repetirlos una y otra vez en tu cabeza, como esas viejas canciones de amor, “La quiero a morir”.
Estaba frente al computador y suenan las campanitas de mi celular que me avisan que hay un mensaje. Últimamente son regalos bienvenidos, salvo excepciones claro, siempre las hay…
Un mensaje de alguien que te quiere y a quien tú quieres, que aparece en el momento justo, diciendo lo justo, en el idioma justo y por el canal menos indicado, pero que toma sentido y se hace justo también. El mensaje dice “estoy aquí, soy yo, estoy para ti, son las 4 y algo de la tarde, no importa dónde estoy, ni lo que estoy haciendo, pero mientras lo hago pienso en ti”,,,obviamente no es lo que dice textual el mensaje, es, como decía a en un comienzo el detalle, el que yo interpreto, el que quiero interpretar y el que necesito interpretar.
Nunca he sido amiga de la tecnología que dispersa y atonta, no lo seré nunca,,y ese, ese sobre todo es “un simple detalle que marca la diferencia”

lunes, 21 de julio de 2008


Tengo ganas de salir de aquí, tomar mis maletas e irme de viaje, sin itinerario, sin pasaje de vuelta, tengo ganas de hacer calzar una hora en distintas coordenadas, ver amarillos, negros, blancos, ver el norte desde distintos nortes, una pequeña mochila y recoger piedritas, no comprar recuerdos ni llevar cámara, caminar por esos recovecos que imagino, tengo ganas de regalarme respuestas y no es que esté especialmente carente de ellas, es solo que nunca están de más.

viernes, 18 de julio de 2008


Llegaste a Chile como un susurro franco, tenue y brillante, desde allí fuiste marcando a pulso esos espacios que fueron tuyos por derecho propio, nos alcanzaste tan sutilmente que no hay otra forme de verte que no sea como una hermana, una hija, una amiga. Fuiste parte de este escenario que no siempre fue una canción de cuna, sin embargo tus palabras, tus sonrisas y ese idioma tan particular que hicimos propio, nos regalo estos lazos que serán permanentes, estos lazos que han dibujado a tu nueva familia y también por que es tu derecho, de esos derechos ganados por piel, por sensates, por silencios y palabras precisas.
Querida Patricia, no basta con decir que te extrañaré, no alcanza con decirte que harás falta, no son suficientes los abrazos ni la cortesía de las cien despedidas que te darán, es imposible tranzar entre los espacios vacíos que dejarás y el orgullo de que vayan a hacer una vida juntos, sé que la nostalgia dejará estragos, pero ambas sabemos que habrá retorno. Gracias por querernos tanto, por hacerte querer tanto, gracias por ser parte de mi familia.
Te quiero,,,,,,
Bon boyage